Dentro de ti, quienquiera que seas, sin importar lo grande que creas ser un fracaso, hay la capacidad y el poder de hacer todo lo que necesitas para ser feliz y exitoso.
A menudo la diferencia entre un hombre exitoso y uno que fracasa no son las mejores habilidades o ideas de uno, sino el coraje que tiene para apostar por sus ideas, asumir un riesgo calculado — y actuar.
Los sentimientos de fracaso—miedo, ansiedad, falta de autoconfianza—no nacen de algún oráculo celestial. No están escritos en las estrellas. No son un evangelio sagrado. Tampoco son presagios de un destino fijo y decidido, que significa que el fracaso está decretado y decidido. Nacen de tu propia mente.
Tu sistema nervioso no puede distinguir el fracaso real del fracaso imaginado.
Este Mecanismo Creativo dentro de ti es impersonal. Funcionará automáticamente e impersonalmente para lograr metas de éxito y felicidad, o de infelicidad y fracaso, dependiendo de las metas que tú mismo le fijes. Preséntale metas de éxito y funcionará como un Mecanismo de Éxito. Preséntale metas negativas y operará igual de impersonal y fielmente como un Mecanismo de Fracaso.