Todas las cosas que verdaderamente importan—belleza, amor, creatividad, alegría y paz interior—surgen más allá de la mente.
Cuando te sientes cómodo con la incertidumbre, se abren infinitas posibilidades en tu vida. Significa que el miedo ya no es un factor dominante en lo que haces y ya no te impide actuar para iniciar el cambio. El filósofo romano Tácito observó correctamente que «el deseo de seguridad se opone a toda gran y noble empresa». Si la incertidumbre es inaceptable para ti, se convierte en miedo. Si es perfectamente aceptable, se convierte en vitalidad, alerta y creatividad.
La verdadera creatividad fluye solo desde la quietud. Cuando la quietud se vuelve consciente, la dimensión espiritual entra en tu vida y comienzas a ser guiado por una inteligencia mucho mayor que la mente humana.
Si la incertidumbre te resulta inaceptable, se convierte en miedo. Si es perfectamente aceptable, se convierte en mayor vitalidad, alerta y creatividad.