Junto con la educación mundana, tienes que cultivar los valores humanos y emprender disciplina espiritual.
El servicio es la disciplina espiritual más alta. La oración y la meditación, o el conocimiento de las escrituras y el Vedanta (las escrituras sagradas de la India), no pueden ayudarte a alcanzar la meta tan rápido como el servicio. El servicio tiene un doble efecto: extingue el ego y da bienaventuranza.
La disciplina es la marca de una vida inteligente.