Las palabras impregnadas de sinceridad, convicción, fe e intuición son como bombas de vibración altamente explosivas que, al activarse, rompen las rocas de las dificultades y crean el cambio deseado.
La intuición es la facultad discriminativa que te permite decidir cuál de dos líneas de razonamiento es correcta. La intuición perfecta te convierte en maestro de todo.
La base verdadera de la religión no es la creencia, sino la experiencia intuitiva. La intuición es el poder del alma para conocer a Dios. Para saber de verdad de qué trata la religión, uno debe conocer a Dios.
La intuición es la guía del alma, que aparece naturalmente en el ser humano en esos instantes en que su mente está calmada.