Desafortunadamente, el único significado que la sociedad atribuye hoy a la vida es una oportunidad para hacer dinero.
Hoy, la sociedad está sacrificando el amor, los valores y el dharma en su búsqueda de ganancias materialistas.
Quienes tienen una actitud de servicio hacia los demás son la belleza de la sociedad.
La paz no es solo la ausencia de guerra y conflicto; va mucho más allá. La paz debe fomentarse dentro del individuo, dentro de la familia y dentro de la sociedad. Simplemente trasladar las armas nucleares del mundo a un museo no traerá por sí mismo la paz mundial. Primero deben eliminarse las armas nucleares de la mente.