Madre Teresa Citas sobre el mundo
La oración en acción es amor, y el amor en acción es servicio. Intenta dar incondicionalmente todo lo que una persona necesita en ese momento. La cuestión es hacer algo, por pequeño que sea, y mostrar que te importa a través de tus acciones, dándoles tu tiempo... No te preocupes por por qué existen los problemas en el mundo: responde a las necesidades de las personas... Sentimos que lo que hacemos es solo una gota en el océano, pero ese océano sería menos sin esa gota.
En este mundo no hay claridad. Solo hay amor y acción.
La manera en que ayudas a sanar el mundo es empezando por tu propia familia.
Haznos dignos, Señor, para servir a nuestros semejantes en todo el mundo que viven y mueren en pobreza y hambre. Dales hoy, por nuestras manos, su pan de cada día y, por nuestro entendimiento, amor, danos paz y alegría.
Creo que es muy hermoso que los pobres acepten su suerte, que la compartan con la pasión de Cristo. Pienso que el mundo está recibiendo mucha ayuda por el sufrimiento de las personas pobres.
En este mundo hay más hambre de amor y aprecio que de pan.
La llegada de Jesús en Belén trajo alegría al mundo y a cada corazón humano. Que Su llegada en esta Navidad nos traiga a cada uno de nosotros esa paz y esa alegría que Él desea darnos.
La Adoración Perpetua, la Adoración Eucarística ofrece a nuestro pueblo la oportunidad de unirse a quienes viven la vida religiosa para orar por la salvación del mundo, las almas en todas partes y la paz en la Tierra. No podemos subestimar el poder de la oración y la diferencia que hará en nuestro mundo.
Con el aborto, la Madre no aprende a amar, sino que mata a su propio hijo para resolver sus problemas. Y, con el aborto, a ese padre se le dice que no tiene que asumir ninguna responsabilidad por completo por el hijo que ha traído al mundo. Es probable que el padre ponga a otras mujeres en el mismo problema. Así, el aborto lleva a más aborto.
La santidad crece tan rápido donde hay bondad. El mundo se pierde por falta de dulzura y bondad. No olvidemos que necesitamos unos de otros.
En respuesta a la pregunta: “¿Cómo podemos ayudar a promover la paz mundial?”, Madre Teresa respondió: “Vuelve a casa y ama a tus hijos.”
Si recordamos que Dios nos ama y que podemos amar a los demás como Él nos ama, entonces América puede convertirse en una señal de paz para el mundo. Desde aquí, debe salir al mundo una señal de cuidado por los más débiles de los débiles: el niño por nacer. Si te conviertes en una luz ardiente de justicia y paz en el mundo, entonces de verdad serás fiel a lo que los fundadores de este país defendieron. ¡Que Dios te bendiga!
Si quieres tener paz mundial, ve a tu casa y ama a tu familia.
