Paramahamsa Yogananda Citas sobre el infinito
Cada vez que quieras producir algo, no dependas de una fuente externa: profundiza y busca la Fuente Infinita.
Toma la vida tal como llega y la muerte tal como llega. La muerte es realmente hermosa; si fuera algo malo, Dios no nos permitiría que nos ocurriera. Es realmente libertad, una entrada a otra vida, más alta. Debemos aprovechar esta vida para realizar la vida más allá de esta. Más allá de este jardín terrenal está la tierra infinita donde nos encontramos con aquellos que pensamos perdidos. Aunque no debemos buscar la muerte, cuando llegue debemos saber que es el examen final para una gran recompensa.
La Alegría siempre nueva es Dios. Es inagotable; mientras continúas tus meditaciones durante los años, Él te seducirá con una inventiva infinita. Los devotos como tú, que han encontrado el camino hacia Dios, nunca sueñan con intercambiarlo por cualquier otra felicidad; Él es seductor más allá de cualquier competencia.
La columna vertebral es la autopista hacia el Infinito. Tu propio cuerpo es el templo de Dios. Es dentro de ti mismo donde Dios debe ser realizado.
La mayor de las aventuras amorosas es con el Infinito.
La mayor de las romances es con lo Infinito. No tienes idea de cuán hermosa puede ser la vida. Cuando de pronto encuentras a Dios en todas partes, cuando Él llega y te habla y te guía, ha comenzado la romance del amor divino.
"Soy una chispa del Infinito. No soy carne y huesos. Soy luz."
Cada mañana ofrezco mi cuerpo, mi mente y cualquier capacidad que poseo para que Tú los uses, oh creador infinito, de la manera que Tú elijas expresarte a través de mí. Sé que todo trabajo es Tu trabajo, y que ninguna tarea es demasiado difícil ni demasiado humilde cuando se ofrece a Ti en servicio amoroso.
Meditemos hasta que percibamos al Cristo Infinito reinando en nuestros propios corazones. Aprendamos a amar a quienes no nos aman; y a perdonar a quienes nos hacen el mal. Rompamos todas nuestras fronteras mentales de color, credo y nacionalidad, y recibamos a todos—incluso a nuestros hermanos inanimados y animales—en los brazos infinitos y que todo lo abrazan de nuestra Conciencia de Cristo. Esta será una celebración verdadera y adecuada de la venida de Jesucristo a esta tierra.
Soy una chispa del Infinito. No soy carne ni huesos. Soy luz. Al ayudar a otros a triunfar, encontraré mi propia prosperidad. En el bienestar de los demás encontraré mi propio bienestar. Soy infinito. No tengo espacio, no tengo cansancio; estoy más allá del pensamiento y de la expresión del cuerpo; más allá de toda materia y mente. Soy dicha interminable.
