Bahá'u'lláh

Bahá'u'lláh

Fundador de la Fe Bahá'í.

Fundador de la Fe Bahá'í, enseñó que todas las principales religiones del mundo provienen de la misma fuente divina y son parte de un proceso continuo de evolución espiritual. Sus enseñanzas enfatizan la unidad de la humanidad, la unicidad de Dios y la importancia de la justicia social, la igualdad y la paz. Sus escritos continúan inspirando a millones de personas en todo el mundo a trabajar por una comunidad global basada en los principios espirituales de unidad y bienestar colectivo.

Bahá'u'lláh Citas sobre la Tierra

  • Ese, en verdad, es un hombre que hoy se dedica al servicio de toda la raza humana. El Gran Ser dice: Bendito y feliz es el que se levanta para promover los mejores intereses de los pueblos y linajes de la Tierra. No debe enorgullecerse de sí mismo quien ama su propio país, sino más bien quien ama al mundo entero. La Tierra es solo un país, y la humanidad sus ciudadanos.
  • Ten por cierto que el propósito que subyace a todos estos términos simbólicos y alusiones difíciles, que emanan de los reveladores de la santa causa de Dios, ha sido poner a prueba y demostrar a los pueblos del mundo; para que así la tierra de los corazones puros e iluminados pueda conocerse del suelo perecedero y estéril.
  • La tierra es solo un país y la humanidad, sus ciudadanos.
  • Tan poderoso es la luz de la unidad que puede iluminar toda la tierra.
  • ¡Oh, ricos de la tierra! Los pobres en medio de ustedes son Mi confianza; custodien Mi confianza y no se concentren solo en su propia comodidad.
  • La palabra de Dios es una lámpara, cuya luz son estas palabras: “Vosotros sois los frutos de un solo árbol, y las hojas de una sola rama. Tratad unos con otros con el máximo amor y armonía...” Tan poderosa es la luz de la unidad que puede iluminar toda la tierra.
  • Doblad las mentes y las voluntades de los pueblos y linajes de la tierra para que, ojalá, las disensiones que los dividen sean borradas de su faz por el poder del Nombre Más Grande, y toda la humanidad se convierta en sustentadora de un solo Orden, y en habitantes de una sola Ciudad.
  • ¡Oh, habitantes de la tierra! La religión de Dios es amor y unidad; no la hagáis causa de enemistad ni de disensión.