Creo que la verdadera prueba de los psicodélicos es lo que haces con ellos cuando no estás bajo su efecto: qué tipo de cultura construyes, qué tipo de arte, qué tipo de tecnologías... Lo que falta en la mente occidental es el sentido de conectividad y de relación con el resto de la vida, con la atmósfera, con el ecosistema, con el pasado y con el futuro de nuestros hijos. Si sintiéramos esas cosas, no estaríamos practicando la cultura como la practicamos.
¿Cómo respondemos? Creando arte.
Tú eres algún tipo de misterio suspendido entre dos eternidades. Y en ese instante, cuando una mente mira hacia un mundo y se pregunta: “¿Qué es esto?” En ese instante, el arte puede ser creado.
Lo principal que hay que entender es que estamos encarcelados en algún tipo de obra de arte.