Prefiere el conocimiento a la riqueza, porque una es transitoria y la otra, perpetua.
Nadie puede enseñar, si por enseñar entendemos la transmisión de conocimiento, de manera mecánica, de una persona a otra. Lo máximo que se puede hacer es que una persona que sabe más que otra, mediante una serie de preguntas, estimule a la otra a pensar y así hacer que aprenda por sí misma.
La sabiduría verdadera está en la confesión sobre los límites del propio conocimiento.
El único lugar donde el éxito llega antes que el trabajo es en el diccionario. Solo hay un bien: el conocimiento; y un mal: la ignorancia.
Solo el conocimiento que viene desde dentro es el verdadero Conocimiento.
El conocimiento verdadero existe en saber que no sabes nada. Y al saber que no sabes nada, te vuelves el más sabio de todos.
El conocimiento verdadero existe en saber que no sabes nada.