El hombre del control vive en la elección, y el hombre del entendimiento vive en la ausencia de elección.
La comprensión transforma; no sublimiza. Si comprendes, la ira desaparece y la misma energía se convierte en compasión. No es que sublimices: la ira simplemente desaparece, y la energía que estaba involucrada, invertida en la ira, se libera y se convierte en compasión. Cuando comprendes el odio, el odio desaparece y la misma energía se convierte en amor. El amor no está en contra del odio: es ausencia de odio.
La creatividad tiene dos posibilidades. Una es que surja de tu silencio, amor, comprensión, tu claridad de visión, tu íntima amistad con la existencia; entonces la creatividad es saludable. Pero si no surge de la meditación, del silencio y la paz y la comprensión y el amor, entonces hay un peligro. Puede estar surgiendo de tu mente confundida. Puede estar surgiendo de tu locura.