El gurú no es alguien que esté confinado al cuerpo. Cuando hay amor desinteresado por el gurú, podremos verlo no solo en su cuerpo, sino en cada cosa viva y no viva de este mundo. Aprende a ver todo como el cuerpo del gurú y a servirles en consecuencia.
Decidir recitar el mantra un cierto número de veces cada día ayudará a fomentar el hábito del japa. Siempre debemos llevar un rosario con nosotros para hacer japa. Un rosario puede estar hecho de 108, 54, 27 o 18 cuentas de rudraksha, tulsi, cristal, sándalo, gemas, etc., con una "cuenta de gurú". Debemos resolver recitar un cierto número de rosarios (vueltas) cada día.
Justo debajo de la superficie de todas las experiencias de la vida está el rostro compasivo de Dios, o del Gurú.
Los ashrams y gurukulas (escuelas espirituales) son los pilares de la cultura espiritual. Si realizamos sadhana siguiendo el consejo del gurú, no necesitamos ir a ningún otro lugar. Obtendremos de ese gurú todo lo que necesitemos.