Somos esclavos de lo que no sabemos; de lo que sabemos somos dueños. Cualquier vicio o debilidad en nosotros que descubrimos y entendemos en su causa y funcionamiento, lo superamos mediante el mismo conocimiento. El propósito principal de la meditación es volverse más consciente y familiar con nuestra vida interior. El propósito último es llegar a la fuente de la vida.
No hay nada malo en la dualidad mientras no cree conflicto. La multiplicidad y la variedad sin lucha son alegría. En la conciencia pura hay luz. Para el calor se necesita contacto. Por encima de la unidad del ser está la unión del amor. El amor es el propósito de la dualidad.
El propósito principal de la meditación es llegar a ser conscientes de nuestra vida interior y familiarizarnos con ella. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la consciencia.