La práctica paciente y regular es el secreto completo de la realización espiritual. No tengas prisa en la vida espiritual. Haz todo lo que puedas y deja el resto a Dios.
El secreto de la vida no es el disfrute, sino la educación a través de la experiencia.
Pon tu corazón, tu mente y tu alma incluso en tus actos más pequeños. Ese es el secreto del éxito.
El secreto de la vida está en el amor: el amor de Dios y el servicio a la humanidad.