Que las iglesias prediquen doctrinas, teorías, filosofías hasta el cansancio de sus corazones, pero cuando se trata de la adoración, la parte real y práctica de la religión, debería ser como dice Jesús: “Cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto”.
Mis hijos, el secreto de la religión no está en las teorías, sino en la práctica.
Este es el secreto de la vida espiritual: pensar que soy el Atman y no el cuerpo, y que todo este universo con todas sus relaciones, con todo su bien y todo su mal, es solo una serie de pinturas... escenas sobre un lienzo... del cual yo soy el testigo.
Para forjar un gran futuro para la India, el secreto completo está en la organización, la acumulación de poder y la coordinación de voluntades.
Hombres valientes y audaces: eso es lo que queremos. Lo que queremos es vigor en la sangre, fuerza en los nervios, músculos de hierro y nervios de acero, no ideas blandas y empalagosas. Evita todo eso. Evita todo misterio. No hay misterio en la religión. ¿Hay algún misterio en el Vedanta, o en los Vedas, o en las Samhitas, o en los Puranas? ¿Qué sociedades secretas establecieron los sabios de antaño para predicar su religión? ¿Qué trucos de prestidigitación se registran como usados por ellos para llevar sus grandes verdades a la humanidad?
El gran secreto del éxito verdadero, de la felicidad verdadera, es este: el hombre o la mujer que no pide recompensa, la persona perfectamente desinteresada, es la más exitosa.