El sol brilla por igual sobre el diamante y el carbón, pero el primero ha desarrollado cualidades que le permiten reflejar la luz del sol con gran brillo, mientras que el segundo no puede reflejarla. Imita al diamante en tus tratos con la gente. Refleja con brillo la luz del amor de Dios.
El amor es la canción del alma cantando a Dios. Es el baile rítmico y equilibrado de los planetas: sol y luna iluminados.
A través de las puertas del silencio, el sol sanador de la sabiduría y la paz brillará sobre ti.