Solo sueñas que deambulas. En unos años tu estancia en la India te parecerá un sueño. Soñarás algún otro sueño en ese momento. Date cuenta de que no eres tú quien pasa de un sueño a otro, sino que los sueños fluyen ante ti y tú eres el testigo inmutable. Ningún acontecimiento afecta tu ser real: esa es la verdad absoluta.
¡No hace falta una salida! ¿No ves que una salida también es parte del sueño? Todo lo que tienes que hacer es ver el sueño como sueño. …Adondequiera que te lleve, será un sueño. La misma idea de ir más allá del sueño es ilusoria. ¿Por qué ir a algún lugar? Solo reconoce que estás soñando un sueño al que llamas mundo y deja de buscar salidas. El sueño no es tu problema. Tu problema es que te gusta una parte de tu sueño y no otra. Ama todo, o no ames nada, y deja de quejarte. Cuando has visto el sueño como sueño, has hecho todo lo que hace falta hacer.
Te preocupas demasiado por el pasado y el futuro. Todo se debe a tu anhelo de continuar, de protegerte contra la extinción. Y como quieres continuar, quieres que otros te hagan compañía, de ahí tu preocupación por su supervivencia. Pero lo que llamas supervivencia no es más que la supervivencia de un sueño.
Deja que el sueño se despliegue hasta su final. No puedes evitarlo. Pero puedes mirar el sueño como un sueño, negarle la marca de la realidad.