El silencio te devuelve a casa, y te da esa energía tan necesaria para darte cuenta de "Quién Eres", para darte cuenta de que hay dicha, hay belleza, hay alegría, y que eso eres "Tú".
Se desperdicia mucha energía tratando de encantar a los demás. Y al querer encantar—te digo—pasa lo contrario.
La energía Devi (shakti) está dentro de todos nosotros. Devi no está en algún otro lugar, no en algún otro mundo. Está dentro de nosotros—Devi Shakti.
La fe te vuelve estable y firme. Te saca la totalidad. La consolidación de tu energía es fe. La dispersión de la energía es duda.
¡Cuando la energía es alta y cuando hay amor, la sanación ocurre automáticamente!
En Samadhi, ese estado de meditación tan profundo, se te da energía y una dicha duradera. Te eleva cada vez más, hasta que tu misma presencia irradia amor.