Ser rico es un obstáculo para amar. Cuando eres rico, quieres seguir siendo rico, y entonces terminas dedicando todo tu tiempo y toda tu energía en tu vida diaria para mantenerte rico.
El amor es la capacidad de cuidar, proteger y nutrir. Si no eres capaz de generar ese tipo de energía hacia ti mismo —si no eres capaz de cuidarte, de nutrirte, de protegerte— es muy difícil cuidar a otra persona.
Cuando la ira se manifiesta en nosotros, debemos reconocer y aceptar que la ira está ahí y que necesita ser atendida. En este momento se nos aconseja no decir nada, no hacer nada por ira. Regresamos de inmediato a nosotros mismos e invitamos a que la energía de la atención plena también se manifieste.