La Justicia y yo nos hicimos amigos, aunque éramos opuestos en muchos aspectos: él era extrovertido, yo era introvertido; él era despreocupado, yo era serio.
¿Quién podría dudar de que el deporte es una ventana crucial para la propagación del juego limpio y la justicia? Después de todo, el juego limpio es un valor esencial para el deporte.
Superar la pobreza no es un gesto de caridad. Es un acto de justicia. Es la protección de un derecho humano fundamental: el derecho a la dignidad y a una vida digna...
Demos reconocimiento práctico a las injusticias del pasado, construyendo un futuro basado en la igualdad y la justicia social.