Osho (Rajneesh)

Osho (Rajneesh)

Controvertido maestro espiritual.

Controvertido maestro espiritual que estableció una gran comuna en Oregón, EE. UU., conocida por sus técnicas de meditación dinámica y sus puntos de vista poco convencionales sobre la espiritualidad, la sexualidad y las normas sociales. Sus enseñanzas a menudo desafiaron las creencias tradicionales y enfatizaron la importancia de la libertad individual y la autoexpresión. A pesar de enfrentar problemas legales y éticos, atrajo a una gran cantidad de seguidores y tuvo un impacto significativo en la espiritualidad contemporánea. Su enfoque combinó elementos del misticismo oriental con una perspectiva moderna, a menudo provocativa, sobre el crecimiento personal y espiritual.

Osho (Rajneesh) Citas sobre la conciencia

  • Un sannyasin es quien no tiene prejuicios, quien no ha elegido ninguna ideología para que sea suya, quien está consciente de todo sin elección. En esa ausencia de elección estarás en el centro. En el momento en que eliges, eliges algún extremo. En el momento en que eliges, eliges contra algo; de lo contrario no habría cuestión de elección. Estar en una conciencia sin elección es otro significado de estar en el medio.
  • Cuando estás en profunda meditación no sientes la meditación; sientes dicha. Cuando estás profundamente en meditación, cuando estás profundamente en conciencia, no sientes la conciencia; sientes dicha. Cuando empiezas a sentir dicha, eso significa que ahora has comenzado a ser consciente. La conciencia crea la situación en la que se siente la dicha.
  • El ego no es más que una falta de conciencia condensada. Cuando te vuelves consciente, poco a poco, de esa falta de conciencia condensada que llamamos "ego", desaparece. Es como si llevaras una lámpara a la habitación y la oscuridad desapareciera. La conciencia es la lámpara; la lámpara de la que hablábamos el primer día. Sé una lámpara para ti mismo.
  • La meditación no es concentración. Es simple conciencia. Solo te relajas y observas la respiración. En esa observación, nada se excluye. El coche está zumbando: está perfectamente bien, acéptalo. El tráfico pasa: está bien, es parte de la vida. El compañero de asiento que ronca a tu lado, acéptalo. No se rechaza nada. No debes estrechar tu conciencia.
  • Retira tu conciencia de todas partes y déjala descansar dentro de ti, y habrás llegado a casa.
  • Solo con estar consciente, los pensamientos empiezan a desaparecer. No hace falta luchar. Tu conciencia es suficiente para destruirlos. Y cuando la mente está vacía, el templo está listo. Y dentro del templo, el único dios que vale la pena colocar es el silencio. Así que esas tres palabras debes recordarlas: relajación, ausencia de pensamiento, silencio. Y si esas tres palabras dejan de ser solo palabras para ti y se convierten en experiencias, tu vida se transformará.