Papa Juan Pablo Ii

Papa Juan Pablo Ii

Influyente líder católico.

Líder de la Iglesia Católica sumamente influyente, conocido por sus esfuerzos para mejorar las relaciones interreligiosas, abordar cuestiones de justicia social y defender los derechos humanos. Su papado, uno de los más largos de la historia, estuvo marcado por numerosos viajes internacionales y compromisos con diversos líderes mundiales. Desempeñó un papel significativo en la caída del comunismo en Europa del Este y fue instrumental en el desarrollo de las enseñanzas de la Iglesia sobre diversas cuestiones contemporáneas. Su impacto tanto en la Iglesia Católica como en la política global sigue siendo profundo.

Papa Juan Pablo Ii Citas sobre el futuro

  • Nuestro futuro en este planeta, expuesto como está a la aniquilación nuclear, depende de un solo factor: la humanidad debe dar un giro moral.
  • La familia, como comunidad educadora fundamental y esencial, es el medio privilegiado para transmitir los valores religiosos y culturales que ayudan a la persona a adquirir su propia identidad. Fundada en el amor y abierta al don de la vida, la familia contiene en sí misma el futuro mismo de la sociedad; su tarea más especial es contribuir eficazmente a un futuro de paz.
  • Recordemos el pasado con gratitud, vivamos el presente con entusiasmo y miremos hacia el futuro con confianza.
  • El futuro está en tus corazones y en tus manos. Dios te confía la tarea, a la vez difícil y elevadora, de trabajar con Él en la construcción de la civilización del amor.
  • ¿Qué debe nuestra generación a las generaciones aún no nacidas? ...hay un orden en el universo que debe respetarse, y... la persona humana, dotada de la capacidad de elegir libremente, tiene una grave responsabilidad de preservar ese orden para el bienestar de las futuras generaciones.
  • La tierra no seguirá ofreciendo su cosecha, excepto con una administración fiel. No podemos decir que amamos la tierra y luego dar pasos para destruirla para que la usen las generaciones futuras.
  • El Evangelio de la Vida no es solo para los creyentes: es para todos. El tema de la vida y su defensa y promoción no es asunto exclusivo del cristiano. Aunque la fe proporciona una luz y una fuerza especiales, esta cuestión surge en toda conciencia humana que busca la verdad y que se preocupa por el futuro de la humanidad. La vida ciertamente tiene un valor sagrado y religioso, pero de ninguna manera ese valor es un asunto solo de los creyentes. El valor en juego es uno que cada ser humano puede comprender con la luz de la razón; por lo tanto, necesariamente concierne a todos.
  • La guerra debería pertenecer al trágico pasado, a la historia: no debería tener lugar en el plan de la humanidad para el futuro.
  • Los creyentes saben que la presencia del mal siempre va acompañada de la presencia del bien, por la gracia... Donde crece el mal, allí también crece la esperanza del bien... En el amor que brota del corazón de Cristo, encontramos esperanza para el futuro del mundo. Cristo ha redimido al mundo: “Con sus heridas somos sanados”. (Isaías 53:5)
  • El futuro comienza hoy, no mañana.
  • Una nación que mata a sus propios hijos no tiene futuro.