Rumi Citas
Hay una voz que no usa palabras. Escucha.
No te arrepientas de lo que ha sucedido. Si está en el pasado, DÉJALO IR. ¡Ni siquiera lo recuerdes!
En esta vida, muchas demoliciones en realidad son renovaciones.
Querida alma, no le des un gran valor a alguien antes de que se lo merezca; o los pierdes o te arruinas a ti misma...!
Cuando el mundo te empuja hasta las rodillas, estás en la posición perfecta para orar.
Que la belleza de lo que amas sea lo que haces.
Deja que te atraiga la fuerza más poderosa de aquello que verdaderamente amas.
Por la misericordia de Allah, el Paraíso tiene ocho puertas; una de ellas es la puerta del arrepentimiento, hijo. Las otras a veces están abiertas y a veces cerradas, pero la puerta del arrepentimiento nunca se cierra. Aprovecha la oportunidad: la puerta está abierta; lleva allí tu equipaje de inmediato.
No sé por qué; cuando te miro, me veo a mí mismo.
No te preocupes si todas las velas del mundo parpadean y se apagan. Tenemos la chispa que enciende el fuego.
Ayer era inteligente, así que quería cambiar el mundo. Hoy soy sabio, así que me estoy cambiando a mí mismo.
No son los que hablan el mismo idioma, sino los que comparten el mismo sentimiento, quienes se entienden.
Es bueno dejar cada día atrás, como el agua que fluye, libre de tristeza. Ayer se fue y su historia fue contada. Hoy crecen nuevas semillas.
El ayuno es el primer principio de la medicina; ayuna y ve cómo se revela la fuerza del espíritu.
Sereno es quien no se preocupa por tener más o menos. Desligado del nombre y la fama, está libre de la tristeza del mundo y, sobre todo, de sí mismo.
Cuando notes una falta en tu vecino, busca la misma en ti.
En este camino, que el corazón sea tu guía.
Carga la carga con una sonrisa y con alegría, porque la paciencia es la clave de la victoria.
Tienes que seguir rompiéndote el corazón hasta que se abra.
Estés dormido o despierto, escribiendo o leyendo, hagas lo que hagas, nunca debes estar sin el recuerdo de Dios.
La muerte no tiene nada que ver con irse. El sol se pone. La luna se pone. Pero no se han ido.
Este ser humano es una casa de huéspedes. Cada mañana es una llegada nueva. Una alegría, una depresión, una mezquindad, alguna conciencia momentánea llega como un visitante inesperado… Déjalos entrar y atiéndelos a todos. Trata a cada huésped con honor. El pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia, recíbelos en la puerta riendo y llámalos a entrar. Sé agradecido por quienquiera que venga, porque cada uno ha sido enviado como guía desde más allá.
Tu cuerpo está lejos de mí, pero hay una ventana abierta desde mi corazón hasta el tuyo.
No te quedes sentado esperando. Sal ahí, siente la vida. Toca el sol y sumérgete en el mar.
Enamórate de tal manera que te libere de cualquier vínculo.
