Rumi Citas sobre el alma
Querida alma, no le des un gran valor a alguien antes de que se lo merezca; o los pierdes o te arruinas a ti misma...!
No tienes idea de lo difícil que he buscado un regalo para traerte. Nada parecía correcto. ¿Cuál es el sentido de llevar oro a la mina de oro, o agua al océano? Todo lo que se me ocurrió era como llevar especias al Oriente. No sirve dar mi corazón y mi alma porque tú ya tienes estas cosas. Así que te he traído un espejo. Mírate a ti mismo y recuérdame.
Ni este cuerpo soy yo, ni el alma; ni estas imágenes fugaces que pasan; ni conceptos y pensamientos, ni imágenes mentales; ni tampoco sentimientos y el laberinto de la psique. Entonces, ¿quién soy yo? Una conciencia sin origen, no nacida en el tiempo, ni engendrada aquí abajo. Soy aquello que fue, es y será siempre: una joya en la corona del Divino Yo, una estrella en el firmamento del Uno luminoso.
Las despedidas son solo para quienes aman con los ojos. Porque para quienes aman con corazón y alma no existe tal cosa como la separación.
Cuando haces las cosas desde tu alma, sientes que dentro de ti se mueve un río: una alegría.
Absorbido en este mundo, lo has convertido en tu carga. Eleva tu mirada por encima de este mundo. Hay otra visión. Toda tu vida has prestado atención a tus experiencias, pero nunca a tu Ser. ¿Buscas tu Alma? Entonces sal de tu prisión. Deja el arroyo y únete al río que desemboca en el Océano. No te llevará por mal camino. Que la belleza que buscas sea lo que haces.
Alma, si quieres aprender secretos, tu corazón debe olvidar la vergüenza y la dignidad. Eres el amante de Dios, y aun así te preocupas por lo que la gente dice.
Sé una lámpara, o un bote salvavidas, o una escalera. Ayuda a sanar el alma de alguien. Sal de tu casa como un pastor.
Una de las maravillas del mundo: la visión de un alma sentada en prisión con la llave en su mano.
Te estaré esperando... Para que se rompa tu silencio, para que tu alma tiemble, para que tu amor despierte.
Si pudieras dejar tu egoísmo, verías cómo has estado torturando a tu alma.
La gratitud es el vino para el alma. Sigue. Embriágate.
La oscuridad puede ocultar los árboles y las flores a los ojos, pero no puede ocultar el amor al alma.
Feliz es el momento en que nos sentamos juntos, con dos formas, con dos rostros, pero un solo alma. Tú y yo.
El deseo de conocer tu propia alma acabará con todos los demás deseos.
El alma ha recibido sus propios oídos para escuchar cosas que la mente no entiende.
