Teresa De Lisieux

Teresa De Lisieux

Santa y mística católica.

Santa católica francesa conocida por su doctrina del "Caminito", que enseña que los pequeños actos de amor y humildad pueden conducir a la santidad. Creía que la grandeza espiritual se podía lograr haciendo cosas ordinarias con un amor extraordinario. Su autobiografía se convirtió en un clásico espiritual, inspirando a innumerables lectores con su sencillez y profundidad. Sigue siendo un símbolo de devoción y fe infantil.

Teresa De Lisieux Citas sobre lo divino

  • Para mí, el Cielo está oculto en una pequeña Hostia donde Jesús, mi Esposo, está velado por amor. Voy a ese Divino Horno para extraer vida, y allí mi Dulce Salvador me escucha noche y día.
  • La gran mayoría de los hombres usa sus propias ideas de corto alcance como vara para medir la omnipotencia divina.
  • Él anhela darnos una recompensa magnífica. Sabe que el sufrimiento es el único medio para prepararnos para conocerlo a Él como Él se conoce a sí mismo, y para convertirnos en nosotros mismos divinos.
  • Debes abrirte un poco, o más bien elevar en alto tu corola para que el Pan de los Ángeles venga como rocío divino a fortalecerte y a darte todo lo que te falta.
  • Un corazón entregado a Dios no pierde nada de su ternura natural; al contrario, cuanto más puro y divino se vuelve, más aumenta esa ternura.
  • ¡Oh Jesús! En este día has cumplido todos mis deseos. Desde ahora, cerca de la Eucaristía, podré Sacrificarme en silencio, esperar el Cielo en paz. Manteniéndome abierto a los rayos del Divino Huésped, En este horno de amor, seré consumido, Y como un serafín, Señor, te amaré.
  • Así como el sol brilla tanto sobre el cedro como sobre la flor más pequeña, así el Sol Divino ilumina cada alma.
  • Dios daría vuelta al mundo para encontrar sufrimiento y dárselo a un alma a la que Él ha fijado Su mirada divina con un amor inefable.
  • Si el mundo me desprecia, si me considera como nada, una paz divina inunda mi ser. Porque tengo al Hostia como apoyo. Cuando me acerco al ciborio, se escuchan todos mis suspiros... No ser nada es mi gloria. Soy el átomo de Jesús.