El cuerpo es el revestimiento externo y la mente es el revestimiento interno del Atman, que es el verdadero perceptor, el verdadero disfrutador, el ser en el cuerpo que trabaja el cuerpo por medio del órgano interno o la mente.
Quien posee Vairagya no entiende por Atman el ego individual, sino al Señor que todo lo penetra, que reside como el Yo y el Gobernante Interno en todo. Él es percibido por todos como la suma total.
Este es el secreto de la vida espiritual: pensar que soy el Atman y no el cuerpo, y que todo este universo con todas sus relaciones, con todo su bien y todo su mal, es solo una serie de pinturas... escenas sobre un lienzo... del cual yo soy el testigo.
Si no hay fuerza en el cuerpo y en la mente, el Atman no puede realizarse. Primero tienes que construir el cuerpo con buena comida nutritiva; entonces solo la mente será fuerte.
Proclama la gloria del Atman con el rugido de un león, y concede la ausencia de miedo a todos los seres diciendo: «¡Levántate, despierta y no te detengas hasta que se alcance la meta!»
Jiva (alma individual) es el gobernante consciente de este cuerpo, en quien los cinco principios vitales se unifican; y sin embargo ese mismo Jiva es el Atman, porque todo es Atman.