Cuando se habla de despertar, significa deshipnotización; volver a tus sentidos. Pero, por supuesto, para hacerlo, tienes que salir de tu mente.
La iluminación o el despertar no es la creación de un nuevo estado de cosas, sino el reconocimiento de lo que ya es.
El despertar espiritual es el difícil proceso mediante el cual el creciente reconocimiento de que todo está tan equivocado como puede estar, se invierte de repente en el reconocimiento de que todo está tan correcto como puede estar. O mejor: que todo es tan Eso como puede ser.