El silencio externo ayuda a alcanzar el Silencio interior.
Las cosas que son reales se dan y se reciben en silencio.
Dios ha estado trabajando eternamente en el Silencio, sin ser observado, sin ser oído, excepto por quienes experimentan Su Silencio Infinito. Quienes han tenido el valor y la sabiduría de entregarse a un Maestro Perfecto son los receptores de Su Gracia.
A través del tiempo interminable, el mayor regalo de Dios se da continuamente en el silencio. Pero cuando la humanidad se vuelve completamente sorda al trueno de Su Silencio, Dios encarna como Hombre.
Cuando rompo Mi Silencio, el impacto de Mi Amor será universal y toda la vida en la creación sabrá, sentirá y recibirá de ello. Ayudará a cada individuo a liberarse de su propia esclavitud, a su manera. Soy el Divino Amado que te ama más de lo que tú jamás podrías amarte a ti mismo. La ruptura de Mi Silencio te ayudará a ayudarte a ti mismo al conocer tu verdadero Yo.