Tu mundo son todos estos elementos: de luz y sonido, de gusto, olor y tacto, tejidos juntos en muchas dimensiones en el fabuloso telar de tu cerebro. Tu cerebro; lo más complicado del mundo, que tú mismo creaste... sin ni siquiera pensarlo.
Vivimos en una cultura totalmente hipnotizada por la ilusión del tiempo, en la que el llamado momento presente se siente como nada más que una línea finísima e infinitesimal entre un pasado causante y un futuro absorbentemente importante. No tenemos presente. Nuestra conciencia está casi por completo ocupada con la memoria y la expectativa. No nos damos cuenta de que nunca hubo, no hay ni habrá otra experiencia que la experiencia presente. Por lo tanto, estamos desconectados de la realidad.
Una persona que piensa todo el tiempo no tiene nada que pensar excepto pensamientos. Así pierde el contacto con la Realidad y vive en un mundo de ilusión.