El remedio para todas las enfermedades de la vida está guardado en la profundidad interior de la vida misma; el acceso a ello se vuelve posible cuando estamos solos. Esta soledad es un mundo en sí mismo, lleno de maravillas y recursos inimaginados. Está absurdamente cerca; sin embargo, tan inaccesiblemente distante.
Los que están cerca de mí no saben que estás más cerca de mí que ellos. Los que me hablan no saben que mi corazón está lleno con tus palabras no dichas. Los que se agolpan en mi camino no saben que camino solo contigo. Los que me aman no saben que su amor te trae a mi corazón.
Cuanto más se vive solo en el río o en el campo abierto, más claro se vuelve que nada es más hermoso ni más grande que cumplir las tareas ordinarias de la vida diaria, simplemente y de manera natural.