Él solo sabe a quién le revelará bajo qué forma. El camino y la manera en que atrae con gran fuerza a cualquier hombre en particular hacia Sí son incomprensibles para el intelecto humano. El Camino, en efecto, es distinto para distintos peregrinos.
Dondequiera que Dios te mantenga en cualquier momento, desde ahí mismo debes emprender la peregrinación hacia la autorrealización de Dios. En todas las formas, en la acción y en la no acción, Él es el Uno mismo. Mientras atiendes tu trabajo con las manos, mantente atado a Él sosteniendo japa: el recuerdo constante de Él en tu corazón y en tu mente. En el imperio de Dios, lo perjudicial es el olvido de Él. El camino hacia la Paz está en el recuerdo de Él y solo de Él.
¿Quién es el que ama y quién el que sufre? Él solo monta una obra con Él mismo; ¿quién existe aparte de Él? El individuo sufre porque percibe la dualidad. Es la dualidad la que causa toda tristeza y aflicción. Encuentra al Uno en todas partes y en todo, y habrá un fin al dolor y al sufrimiento.