La preocupación es el producto de una imaginación febril que actúa bajo el estímulo de los deseos... Es un resultado necesario del apego al pasado o al futuro anticipado, y siempre persiste de alguna forma u otra hasta que la mente se desprende por completo de todo.
¿Quién dice que Dios ha creado este mundo? Nosotros lo hemos creado con nuestra propia imaginación.
La ilusión por todas partes es ilusión. No tiene fin, así como no tiene fin la imaginación.
Este universo entero, con toda su inmensidad, grandeza y belleza, no es más que pura imaginación. A pesar de tantos descubrimientos, investigaciones y conocimientos científicos, la creación sigue siendo un gran enigma sin resolver.