Debes conocer la diferencia entre la imaginación, el conocimiento teórico y la verdadera realización. ¿Podrías nutrirte solo escuchando una charla sobre comida? Conocer la comida solo teóricamente es permanecer con hambre siempre. Debes comer para saciar el hambre. Así que quien busca doctrinas nuevas continuamente pero no las pone en práctica en su vida está en una continua inanición espiritual.
Las verdades son más que la imaginación; son reales. Sin embargo, su origen es un pensamiento en la mente de Dios.
El amor de Dios nos eleva y nos agranda. Ya no puedo pensar en mí mismo de manera exclusiva en este cuerpo; siento que estoy presente en todos los cuerpos. No tengo conciencia de raza ni de otras distinciones. En mis percepciones, así como siento mi propia conciencia en cada parte de mi forma física, siento que todos ustedes son parte de mí. Todo lo que vive lo siento dentro de este cuerpo. Conozco las sensaciones de todos. No es imaginación; es autorrealización. Esta conciencia está muy por encima de la telepatía. Es la conciencia de las percepciones de cada ser. Ese es el significado de la Conciencia de Cristo.