La inteligencia llega a existir cuando la mente, el corazón y el cuerpo están realmente en armonía.
La capacidad de observar sin evaluar es la forma más alta de inteligencia.
Lo único que realmente importa es que haya una acción de bondad, amor e inteligencia al vivir. ¿La bondad es individual o colectiva? ¿El amor es personal o impersonal? ¿La inteligencia es tuya, mía o de alguien más? Si es tuya o mía, entonces no es inteligencia, ni amor, ni bondad. Si la bondad es asunto del individuo o de lo colectivo, según la preferencia o decisión de cada uno, entonces ya no es bondad.
La soledad, obviamente, no es aislamiento, y tampoco es singularidad. Ser único es simplemente ser excepcional de alguna manera, mientras que estar completamente solo exige una sensibilidad, inteligencia y comprensión extraordinarias.