Mi Gita me dice que el mal nunca puede resultar de una acción buena.
Los niños heredan las cualidades de los padres, no menos que sus rasgos físicos. El ambiente sí desempeña un papel importante, pero el capital original con el que un niño comienza la vida se hereda de sus antepasados. También he visto niños superando con éxito los efectos de una herencia maligna. Eso se debe a que la pureza es un atributo inherente del alma.
¿Hago todo el mal que puedo antes de aprender a evitarlo? ¿No es suficiente saber el mal para evitarlo? Si no, deberíamos ser lo bastante sinceros como para admitir que amamos el mal demasiado como para dejarlo.