Los tontos hacen más daño por su necedad que el que hacen los malvados por su maldad.
Un hombre preguntó a Muhammad cuál era la marca por la cual podría saber la realidad de su fe. Muhammad dijo: “Si te produce placer el bien que has hecho y te entristeces por el mal que has cometido, eres un verdadero creyente”. El hombre dijo: “¿En qué consiste realmente una falta?” Muhammad dijo: “Cuando la acción pincha tu conciencia, déjala”.
Si revelas tus limosnas, aun así está bien hecho; pero si las mantienes en secreto y se las das a los pobres, entonces es aún mejor para ti; y esto borra de ti algunas de tus malas acciones.
Hay muchas puertas hacia el bien. (Decir) “gloria a Dios”, “alabado sea Dios”, “no hay deidad sino Dios”, ordenando el bien, prohibiendo el mal, quitando el daño del camino, escuchando al sordo (hasta que los entiendas), guiando al ciego, conduciendo a uno hacia el objeto de su necesidad, apresurándose con la fuerza de las piernas hacia quien está en dolor y pide ayuda, y sosteniendo al débil con la fuerza de los brazos: todo eso son (formas de) caridad prescritas para ti.