El conocimiento del alma es la única verdad universal y la única sabiduría: todo el otro conocimiento es transitorio.
Una biblioteca de sabiduría es más preciosa que toda riqueza, y todas las cosas deseables no pueden compararse con ella. Por lo tanto, quien afirme ser celoso de la verdad, de la felicidad, de la sabiduría o del conocimiento, debe convertirse en amante de los libros.
La humanidad nunca verá el fin de los problemas hasta que los amantes de la sabiduría lleguen a tener poder político, o hasta que quienes tienen el poder se conviertan en amantes de la sabiduría.
Algún día, en un futuro lejano, los bisnietos de nuestros nietos desarrollarán un equivalente nuevo de nuestras aulas. Pasarán muchas horas frente a cajas con fuegos brillando dentro. Que tengan la sabiduría de conocer la diferencia entre la luz y el conocimiento.
La sabiduría perfecta tiene cuatro partes: Sabiduría, el principio de hacer las cosas correctamente. Justicia, el principio de hacer las cosas de manera equitativa en lo público y en lo privado. Fortaleza, el principio de no huir del peligro, sino enfrentarlo. Templanza, el principio de dominar los deseos y vivir con moderación.