La tierra pinta un retrato del sol al amanecer con girasoles en flor. Insatisfecha con el retrato, lo borra y lo vuelve a pintar una y otra vez.
Las raíces bajo la tierra no reclaman recompensas por hacer fructíferas las ramas.
Los árboles son el esfuerzo interminable de la Tierra para hablar al cielo que escucha.
El pez en el agua está en silencio; los animales en la tierra hacen ruido; el pájaro en el aire está cantando. Pero el hombre lleva dentro el silencio del mar, el ruido de la tierra y la música del aire.