La conciencia en ti y la conciencia en mí, aparentemente dos, en realidad una, buscan la unidad, y eso es amor.
No hay nada malo en la dualidad mientras no cree conflicto. La multiplicidad y la variedad sin lucha son alegría. En la conciencia pura hay luz. Para el calor se necesita contacto. Por encima de la unidad del ser está la unión del amor. El amor es el propósito de la dualidad.
El amor... es ver la unidad bajo la diversidad imaginaria.
“YO SOY” es Dios mismo. La misma búsqueda es Dios. Al buscar, descubres que no eres ni cuerpo ni mente, sino el amor del Ser en ti por el Ser en todo. Los dos son uno. La conciencia en ti y la conciencia en mí, aparentemente dos, en realidad una, buscan la unidad, y eso es amor.