Maestro sufí y músico que introdujo el sufismo en el mundo occidental. Sus enseñanzas enfatizaban la unidad de todas las religiones y la importancia del amor, la armonía y la belleza como ideales espirituales. A través de sus escritos y música, buscó inspirar a los individuos a experimentar la presencia divina en la vida cotidiana y a trascender las limitaciones del ego. Su legado continúa influyendo en buscadores espirituales, artistas y músicos de todo el mundo.
Muy a menudo, las personas pesimistas hablan en contra de su propio deseo. Quieren emprender algún trabajo y dicen: «Haré esto, pero no creo que vaya a tener éxito». Así se obstaculizan en su camino. El hombre no sabe que cada pensamiento deja una impresión en la conciencia y en el ritmo con el que la conciencia está trabajando. Según ese ritmo, esa reflexión se hará realidad y ocurrirá; y el hombre se demuestra a sí mismo como su propio enemigo por su ignorancia de estas cosas.
Toda ignorancia es falta de amor.
Es a través de este cuerpo físico que se logra el propósito más alto y más grande de la vida. Una persona solo lo llama cuerpo físico por ignorancia. Una vez que llega el conocimiento... empieza a verlo como el sagrado templo de Dios.