Hazrat Inayat Khan

Hazrat Inayat Khan

Maestro sufí y músico.

Maestro sufí y músico que introdujo el sufismo en el mundo occidental. Sus enseñanzas enfatizaban la unidad de todas las religiones y la importancia del amor, la armonía y la belleza como ideales espirituales. A través de sus escritos y música, buscó inspirar a los individuos a experimentar la presencia divina en la vida cotidiana y a trascender las limitaciones del ego. Su legado continúa influyendo en buscadores espirituales, artistas y músicos de todo el mundo.

Hazrat Inayat Khan Citas sobre lo humano

  • Entre todas las cosas valiosas de este mundo, la palabra es la más preciosa. Porque en la palabra uno puede encontrar una luz que las gemas y las joyas no poseen; una palabra puede contener tanta vida que puede sanar las heridas del corazón. Por eso, la poesía en la que se expresa el alma es tan viva como un ser humano. La mayor recompensa que Dios otorga al hombre es la elocuencia y la poesía. Esto no es una exageración, porque es el don del poeta el que culmina, con el tiempo, en el don de la profecía.
  • Muchos dicen que la vida entró en el cuerpo humano con la ayuda de la música, pero la verdad es que la vida misma es música.
  • Nosotros, los seres humanos de este mundo, si hay una chispa de bondad o de amabilidad en nuestros corazones, evitamos juzgar a las personas. Preferimos perdonar antes que juzgar.
  • Limitación humana divina; perfección divina humana.
  • Cada momento de la vida trae una oportunidad para ser consciente del sentimiento humano, en la prosperidad, en la adversidad, en todas las condiciones. Cuesta muy poco; solo hace falta un poco de pensamiento. No hay religión más grande que el amor. Dios es amor; y la mejor forma de amor es ser consciente de los sentimientos de quienes encontramos en la vida cotidiana.
  • Cuanto más uno estudia la armonía de la música y luego estudia la naturaleza humana—cómo la gente coincide y cómo discrepa, cómo hay atracción y repulsión—más uno verá que todo es música.
  • Cada personalidad humana es como una pieza de música: tiene un tono individual y un ritmo propio.