Concéntrate en mantener la columna recta. Es trabajo de la columna mantener el cerebro alerta.
Si abres las axilas, el cerebro se vuelve ligero. No puedes rumiar ni caer en la depresión.
Cuando practiques, no lo hagas solo por hacerlo. Aprende a reflexionar mientras practicas. Haz que tu mente y tu cerebro observen y vuelvan a aprender lo que estás haciendo. Hacer es mecánico; aprender es dinámico.
Cuando no puedes mantener el cuerpo quieto, no puedes mantener quieto el cerebro. Si no conoces el silencio del cuerpo, no puedes entender el silencio de la mente. La acción y el silencio deben ir juntos. Si hay acción, también debe haber silencio. Si hay silencio, puede haber acción consciente, no solo movimiento.