La gracia no es algo fuera de ti... De hecho, tu mismo deseo de gracia se debe a la gracia que ya está trabajando en ti.
La dicha no es algo que se deba conseguir. Por otro lado, tú eres siempre Dicha. Este deseo [de Dicha] nace del sentido de incompletitud. ¿De quién es ese sentido de incompletitud? Investígalo. En el sueño profundo eras dichoso. Ahora no lo eres. ¿Qué se interpuso entre esa Dicha y esta ausencia de dicha? Es el ego. Busca su fuente y descubre que eres Dicha.
Todo lo que se hace con amor, con pureza justa y con paz mental, es una buena acción. Todo lo que se hace con la mancha del deseo y con agitación que llena la mente se clasifica como una mala acción.
...el Señor del Universo lleva toda la carga de este mundo. Tú imaginas que la llevas. Puedes entregarle todas tus cargas a su cuidado. Lo que sea que tengas que hacer, se te hará un instrumento para hacerlo en el momento adecuado. No pienses que no puedes hacerlo a menos que tengas el deseo de hacerlo. El deseo no te da la fuerza para hacerlo. Toda la fuerza es del Señor.
La felicidad es tu naturaleza. No está mal desearla. Lo que está mal es buscarla afuera cuando está dentro.