Algunos dicen que el conocimiento es poder, pero eso no es cierto. El carácter es poder.
En última instancia, lo esencial es la vida del individuo. Solo eso hace la historia; aquí ocurren las grandes transformaciones, y todo el futuro, toda la historia del mundo, finalmente brota como una gigantesca suma desde esas fuentes ocultas en los individuos.
Mi trabajo como psicoanalista es ayudar a los pacientes a recuperar su totalidad perdida y fortalecer la psique para que pueda resistir futuras desmembraciones.
Una conciencia inflada es siempre egocéntrica y solo es consciente de su propia existencia. Es incapaz de aprender del pasado, incapaz de comprender los acontecimientos contemporáneos e incapaz de sacar conclusiones correctas sobre el futuro. Está hipnotizada por sí misma y, por eso, no puede discutirse con ella. Inevitablemente se condena a calamidades que deben alcanzarla y dejarla muerta.
Cada victoria contiene la semilla de una derrota futura.