Si una persona que vive en Dios se vuelve miserable, ¿de qué sirve vivir en Dios? ¿De qué sirve un Dios así? Arroja a ese Dios al océano Pacífico. ¡No queremos un Dios así!
¿Cómo sabes qué posibilidades hay detrás de esa degradación en la superficie? Conoces muy poco de lo que hay dentro de ti. Porque detrás de ti está el océano de poder infinito y bienaventuranza.
Libérate de la poderosa atracción: el vino enloquecedor del amor, el encanto del sexo. ¡Rompe el arpa! ¡Adelante, con el grito del océano!...