El placer del amante está en el placer del amado. El amante queda satisfecho cuando el amado es alimentado. El amante se vuelve vanidoso cuando el amado es adornado.
¡Qué gran cosa es comprender! Es inestimable. Ningún hombre puede dar a su semejante un placer mayor que comprenderlo.
La religión del sufí es la religión del corazón. La principal enseñanza moral del sufí es considerar el corazón de los demás, de modo que en el placer y el desagrado de su semejante él vea el placer y el desagrado de Dios.