Ante los problemas y decepciones de hoy, muchas personas intentarán escapar de su responsabilidad. Escapar en el egoísmo, escapar en el placer sexual, escapar en las drogas, escapar en la violencia, escapar en la indiferencia y en actitudes cínicas. Te propongo la opción del amor, que es lo opuesto a la huida.
El gran peligro para la vida familiar, en medio de cualquier sociedad cuyos ídolos son el placer, la comodidad y la independencia, está en el hecho de que la gente cierra el corazón y se vuelve egoísta.
En lo profundo de ti, escucha a tu conciencia, que te llama a ser puro... una casa no se calienta con el fuego del placer, que arde rápido como un montón de pasto marchito. Los encuentros pasajeros son solo una caricatura del amor; hieren los corazones y se burlan del plan de Dios.