Toda palabra, acción y conducta son fluctuaciones de la conciencia. Toda vida surge de la conciencia y se sostiene en ella. Todo el universo es la expresión de la conciencia. La realidad del universo es un océano ilimitado de conciencia en movimiento.
Adopta el estándar de la perfección, porque es un universo perfecto.
Así como un monte de nieve no es más que agua, así también todo el universo no es más que dicha.
La constitución del universo es la ley natural total. “Ley natural”, decimos desde el campo de la ciencia. “Voluntad de Dios”, decimos desde el campo de la religión. Es lo mismo.
El maestro del universo es el discernimiento potencial de cada hombre, el potencial cósmico.