En el momento en que conoces tu ser real, no tienes miedo de nada. La muerte da libertad y poder. Para ser libre en el mundo, debes morir al mundo. Entonces el universo es tuyo; se convierte en tu cuerpo, una expresión y una herramienta. La felicidad de estar absolutamente libre no se puede describir.
Para ver el universo tal como es, debes salir de la red [la matriz]. No es difícil hacerlo, porque la red está llena de agujeros. Mira la red y sus muchas contradicciones. Haces y deshaces en cada paso. Quieres paz, amor y felicidad, y aun así trabajas duro para crear dolor, odio y guerra. Quieres longevidad y te excede la comida. Quieres amistad y explotas. Ve tu red hecha de esas contradicciones y elimínalas; tu mismo verlas hará que desaparezcan.
¿Sabrían las personas que nada puede suceder a menos que todo el universo lo haga posible? Entonces lograrían mucho más con menos gasto de energía.
El universo no es más que una manifestación parcial de tu capacidad ilimitada de llegar a ser.
Cuando digo “yo soy”, no me refiero a una entidad separada con un cuerpo como núcleo; me refiero a la totalidad del ser, el océano de la conciencia, el universo entero de todo lo que se conoce. No tengo nada que desear porque estoy completo para siempre.