Pero una y otra vez, debemos reflejar hacia atrás la oscuridad del capullo. Para inspirarnos a avanzar, debemos mirar hacia atrás para ver el contraste con el lugar del que venimos. Verás, no podemos rechazar el mundo del capullo—del cual podemos crear un nuevo capullo. Cuando vemos el sufrimiento que ocurrió en el capullo antiguo, eso nos inspira a seguir adelante en nuestro viaje de ser guerreros. Es un viaje que se despliega dentro de nosotros.
Estoy solo y mi viaje espiritual es mi experiencia. Esta es la experiencia real de libertad e independencia. Entonces empezamos a ver que estar solo es algo muy hermoso. Nadie obstruye nuestra visión. Tenemos una visión panorámica completa.
Nuestro camino a veces es áspero y a veces es suave; sin embargo, la vida es un viaje constante... todo lo que hacemos se considera nuestro viaje, nuestro camino. Ese camino consiste en abrirse a la ruta, abrirse a los pasos que vamos a dar.
Empiezas a comprender que la condición de guerrero es un camino o un hilo que atraviesa toda tu vida. No es solo una técnica que aplicas cuando estás infeliz o deprimido. La condición de guerrero es un viaje continuo. Ser guerrero es aprender a ser auténtico en cada momento de tu vida. Esa es la disciplina del guerrero.